Antiguos libros para colorear se exhiben en los jardines de la Biblioteca Nacional

Entre 1940 y 1950, la edición para niños vivió en nuestro país uno de sus momentos más destacados. Revistas como Mamita, El Peneca, El Cabrito, Simbad y Aladino publicaban cada semana cuentos ilustrados, historietas, juegos y notas educativas sobre los más diversos temas, mientras que editoriales como Rapa-Nui, el primero sello infantil chileno, y Zig-Zag, la editorial más importante de la época, presentaban decenas de libros ilustrados cada año.

19/12/2017

Fuente: Biblioteca Nacional

Pero junto con publicar libros ilustrados, también crearon novedosos álbumes para colorear, “la semilla del arte al alcance de los niños en cuadernos a todo color con lindos dibujos para listos para iluminar”  como decía la publicidad de la época.

Estos ingeniosos productos no solo destacaron por su gran calidad de impresión, sino también por reunir a un selecto grupo de ilustradores chilenos, entre los que destacaron Mario Silva Ossa (Coré), Elena Poirier, Alfredo Adduard, Fidelicio Atria, Lorenzo Villalón,  además de diseñadores como Mauricio Amster y artistas de la talla de Roser Bru, quienes pusieron su talento y dedicación al servicio de los niños chilenos.

Para celebrar la llegada de las vacaciones, las portadas de algunos de estos coloridos libros se exhiben actualmente en los jardines de la Biblioteca Nacional, para que los niños de hoy puedan conocer los libros que disfrutaron sus abuelos y bisabuelos.

Recursos adicionales

Materias: Artes gráficas - Artes visuales - Documentos - Exposición
Palabras clave: Unidad de Láminas y Estampas
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